Microsoft ha decidido revertir su estrategia sobre Copilot en Windows 11, recuperando el asistente como barra lateral integrada en el sistema operativo. Tras intentar presentar la IA como una aplicación independiente y retirar la tecla dedicada, la compañía regresa al formato original de 2024, donde el asistente se instala en uno de los laterales del escritorio y el sistema reorganiza automáticamente el espacio disponible.
Esta medida responde a la necesidad de aumentar la visibilidad de la herramienta, dado que la adopción comercial sigue siendo baja: solo el 3,3% de los usuarios de Microsoft 365 paga por el servicio. La decisión parece ser un viaje circular en la estrategia de Redmond, buscando el equilibrio entre la imposición de la IA y la resistencia del usuario.
Una diferencia clave respecto a anteriores intentos es que Microsoft ahora ofrece mecanismos explícitos para eliminar Copilot, ya sea mediante modificaciones en el registro de Windows o políticas de grupo para entornos corporativos, reconociendo que la invasividad en la interfaz genera rechazo.
