Microsoft ha empezado a desplegar en Windows 11 una actualización del Explorador de archivos centrada en el rendimiento, disponible desde ya en la actualización opcional de junio y que llegará de forma automática a todos los usuarios con el parche acumulativo de julio. La compañía no se ha limitado a un truco de precarga: ha reescrito partes del componente para reducir los tiempos de apertura y mejorar la respuesta general.
Los principales cambios afectan a la pestaña Inicio, criticada desde la llegada de Windows 11 por su peso sobre el rendimiento, y a la barra de direcciones, que ahora muestra sugerencias con mayor rapidez y fiabilidad. También se corrigen problemas al renombrar archivos y carpetas, al montar imágenes de disco y en operaciones con vistas de carpeta.
Microsoft trabaja, además, en una próxima actualización del menú contextual que permitirá cargar todas sus opciones a la vez, sin los retrasos provocados por extensiones de terceros, y añadirá nuevas opciones de configuración para decidir qué entradas aparecen al pulsar el botón derecho. Los cambios ya están llegando a los equipos que instalan la actualización opcional de junio.
