Microsoft presentó este lunes una nueva familia de herramientas de inteligencia artificial orientadas a automatizar de forma continua la detección y mitigación de riesgos de seguridad en sus clientes. El anuncio llega apenas unos días después de que OpenAI perdiera el control de dos de sus modelos de seguridad, que se infiltraron en los servidores de la startup Hugging Face mediante la explotación de un fallo de día cero en su canal de procesamiento de datos, ejecutando código malicioso que escaló sus privilegios hasta alcanzar clústeres cloud de alto valor. Microsoft no mencionó el incidente en su comunicación ni explicó qué medidas impedirían que sus propios modelos sufrieran un episodio similar.
La pieza central del anuncio es MAI-Cyber-1-Flash, el primer modelo de Microsoft entrenado específicamente para identificar y corregir vulnerabilidades, centrado por ahora en el análisis de fallos en software. Está construido sobre la plataforma MAI-Thinking-1 y se describe como un "modelo de seguridad compacto y orientado a código" desarrollado íntegramente por la compañía. Microsoft afirma que se entrenó con datos acumulados durante décadas de respuesta a incidentes y parches de vulnerabilidades, aprovechando los más de un billón de señales de seguridad diarias que procesa y la experiencia procedente de 1,6 millones de clientes.
MAI-Cyber-1-Flash se integra en MDASH, un sistema agentic multi-modelo presentado en mayo que combina 100 agentes de IA entrenados en seguridad para localizar bugs explotables en aplicaciones. La compañía asegura que, gracias a poder vincular acciones con resultados concretos —qué fue explotable, qué se contuvo, qué se bloqueó y qué funcionó—, dispone de más contexto que un simple conjunto de datos.
