Microsoft comenzará a activar automáticamente la integridad de memoria en dispositivos elegibles con Windows 11 mediante sus actualizaciones de calidad del próximo mes. La función opera a nivel del núcleo y permite ejecutar únicamente código y controladores de confianza, con el objetivo de impedir que software malicioso acceda a áreas sensibles del sistema. Su despliegue también habilitará la seguridad basada en virtualización cuando esta todavía no esté activa, ampliando así otras capacidades de protección.
La activación puede reducir el rendimiento de algunos videojuegos, especialmente en procesadores antiguos y en títulos concretos, aunque el impacto suele ser menor en CPU modernas. Microsoft no volverá a activar la integridad de memoria en los equipos en los que el usuario ya la haya desactivado. La compañía recomienda mantener esta protección activa y señala que quienes_prioricen_el_rendimiento_deberían_volver_a_habilitarla_después_de_jugar.
Para comprobar o cambiar su estado, el usuario puede buscar “Aislamiento del núcleo” en Windows, abrir el resultado correspondiente y activar o desactivar la integridad de memoria desde la aplicación Seguridad de Windows.
