Micron ha firmado 16 Strategic Customer Agreements (SCA) con clientes estratégicos —incluidos hyperscalers cloud, fabricantes de servidores, de electrónica de consumo y de automoción— que fijan volúmenes y, en los acuerdos de mayor tamaño, también rangos de precios para DRAM y NAND flash hasta finales de 2030. Los topes de precio se anclan a los máximos alcanzados por Micron hasta mayo de 2026, lo que asegura a la compañía una facturación mínima de 100.000 millones de dólares durante la vigencia de los contratos y una rentabilidad elevada, con un margen bruto medio cercano al 85%. Si la oferta y la demanda se mantienen en sus niveles actuales, los grandes clientes continuarán pagando los precios actuales; para las nuevas generaciones —DDR6, LPDDR6 y HBM5— se prevén renegociaciones al alza. Los contratos incluyen además cantidades mínimas de compra: si un cliente compra por debajo de lo acordado deberá abonar sanciones millonarias a Micron. La compañía, tercer fabricante mundial de memoria por detrás de Samsung y SK Hynix —juntas controlan más del 90% del mercado DRAM— presenta estos acuerdos como garantía de que los precios no volverán a los niveles previos a 2025. Otros fabricantes de memoria también impulsan acuerdos plurianuales similares, pero Micron es la primera que detalla públicamente su contenido.
