Michelin ya vende neumáticos sin aire bajo la marca Tweel, aunque su uso está limitado a vehículos específicos: cortacéspedes, minicargadoras, carretillas de golf, todoterrenos agrícolas y, sobre todo, aplicaciones militares. Estos neumáticos prescinden de cámara y se componen de una banda de rodadura exterior —la viga de cizallamiento— y una estructura radial interior con elongaciones plásticas flexibles que absorben irregularidades del terreno y recuperan su forma tras superar bordillos u otros obstáculos. Su principal ventaja es que eliminan el riesgo de pinchazo, una cualidad especialmente valorada en el ámbito militar: un disparo no puede inutilizar un vehículo blindado equipado con ellos. El Departamento de Defensa de Estados Unidos, a través del Combat Capabilities Development Command Ground Vehicle Systems Center, está estudiando la tecnología, en la que también trabajan Bridgestone y Hankook. Michelin presentó en 2023 el Uptis, un prototipo para turismos probado en Francia, pero su llegada al mercado particular sigue siendo inviable: el aire sigue siendo esencial para amortiguar irregularidades del asfalto, reducir el ruido en el habitáculo y aumentar el confort. Además, la rodadura a alta velocidad genera un calor excesivo para los materiales empleados, por lo que los Tweel solo son aptos para vehículos que circulan a velocidades comedidas.
