Un antiguo miembro de la comunidad escéptica y racionalista de Silicon Valley relata en primera persona el progresivo desencanto que lo llevó a apartarse del movimiento. El artículo reconstruye los orígenes del escepticismo en los grupos de Usenet y foros web de los años noventa, cuando ingenieros y científicos se unieron para ridiculizar a los defensores de lo paranormal, el terraplanismo y otras pseudociencias. Figuras como James Randi y Richard Dawkins actuaron como referentes de esa cultura combativa.
El texto describe cómo, a finales de la década de 2000, aquella comunidad se reorganizó en torno a publicaciones como Slate Star Codex y LessWrong bajo la etiqueta de "racionalistas", aspirando no solo a desmontar bulos, sino a dictar las respuestas "correctas" a los grandes debates sociales. El autor cuestiona varios sesgos del grupo: la tendencia a construir justificaciones a posteriori de sus propios privilegios —con el altruismo eficaz como ejemplo paradigmático— y la práctica del sealioning, una insistencia beligerante disfrazada de búsqueda de la verdad.
La pieza rememora además el caso del memo de James Damore en Google en 2017, distribuido por la lista skeptics@google.com, que el autor considera un ejemplo de creencias personales伪装adas de investigación racional. Concluye con su decisión de no responder y abandonar la dinámica tribal del grupo, en un texto que combina memoria personal, crítica cultural y reflexión sobre los límites del racionalismo militante.
