La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha pedido a los Estados miembros del Consejo que aprueben un proyecto de ley sobre escaneo de material de abuso sexual infantil en plataformas digitales, pese a que la cámara legislativa que ella misma dirige rechazó esa propuesta en votación plenaria en marzo. Según un documento al que ha tenido acceso POLITICO, diplomáticos europeos califican la maniobra de «sin precedentes». El texto en cuestión regula la posibilidad de que las plataformas tecnológicas rastreen voluntariamente sus servicios en busca de material de abuso sexual infantil (CSAM). El expediente lleva meses estancado por la división entre quienes defienden la medida —entre ellos la policía europea, organizaciones de defensa de la infancia y varios comisarios europeos, que advierten de que la ausencia de legislación permite actuar a depredadores con impunidad— y quienes la rechazan, como los defensores de la privacidad, que alertan del riesgo de vigilancia masiva y del fin del cifrado en las comunicaciones. La decisión de Metsola de reactivar la propuesta en el Consejo, ignorando el voto del Parlamento, abre un conflicto institucional sobre quién ostenta la representación legítima de la Eurocámara en la negociación de este expediente.
