Meta y Hotta convierten el calor residual de servidores en calefacción urbana

Fuentes: Meta y Hotta convierten el calor residual de servidores en calefacción urbana

El calor residual generado por los centros de datos, que tradicionalmente se disipaba a la atmósfera, se está transformando en una fuente de calefacción urbana rentable. Meta, en su centro de Odense (Dinamarca), cede anualmente 165.000 MWh de calor a la red Fjernvarme Fyn, beneficiando a hasta 11.000 hogares. La empresa utiliza bombas de calor eléctricas para elevar la temperatura del agua hasta los 70-75 °C requeridos por la red, una instalación de 45 MW que se ha convertido en la mayor de su tipo en Dinamarca.

En España, la startup Hotta, fundada por Aarón Molina y Gonzalo García, aplica este modelo en Soria, aprovechando el centro de datos de la Seguridad Social. Su sistema de refrigeración líquida captura el calor para producir agua caliente y calefacción, ofreciendo un ahorro estimado entre el 35 y el 40% frente a las calderas tradicionales, aunque no es gratuito. El proyecto busca dotar al futuro centro de datos de la Seguridad Social en Soria de infraestructura de refrigeración avanzada para generar energía térmica para la ciudad, integrándose en la red de calor existente y respondiendo a la demanda de eficiencia energética en el contexto del invierno próximo.