Meta patenta un sistema de reconocimiento facial y grabación automática de personas en sus gafas inteligentes

Fuentes: Meta Files Patent for Facial Recognition, Automatic Recording of People, 20minutos.esT3clickbait, 20minutos.esT3clickbait, 20minutos.esT3clickbait

Meta ha registrado una patente que describe un sistema de reconocimiento facial y grabación automática integrado en sus gafas inteligentes, reavivando el debate sobre la privacidad que rodea a estos dispositivos desde su lanzamiento.

La patente, titulada 'Cámaras inteligentes habilitadas por sistemas de asistente' y publicada el pasado 13 de agosto por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) bajo el número US 2026/0238876 A1, contempla un mecanismo de 'recuperación de memoria' capaz de detectar personas mediante reconocimiento facial, analizar sus acciones y generar automáticamente contenido multimedia sin que el usuario pulse ningún botón. Según el documento, el sistema recibe imágenes de las cámaras del dispositivo y aplica modelos de aprendizaje automático para identificar puntos de interés, asociar archivos a personas o acciones concretas y elaborar resúmenes de los momentos más relevantes.

En uno de los ejemplos descritos en la patente, el asistente de inteligencia artificial reconoce durante una cena a la esposa del usuario, desenfoca al resto de los asistentes y ofrece un resumen con los mejores momentos de la velada. El sistema contempla, además, el uso de señales como la dirección de la mirada para determinar qué considera interesante grabar, e incluso plantea un modo de captura automática capaz de registrar personas y objetos sin intervención directa del portador.

Esta revelación se suma a un historial de controversias que arrastran las Ray-Ban Meta. Tal y como recuerda Privacy Guides, las gafas se han ganado la reputación de 'gafas de pervertido', con múltiples reportes de personas grabadas sin su consentimiento. Aunque Meta presume de incorporar un LED blanco frontal que se enciende durante la grabación —un indicador del que carecen los teléfonos móviles, según subraya la propia compañía—, algunos usuarios han llegado a taladrar el dispositivo para inutilizar esa señal. Meta ha respondido con actualizaciones que desactivan la cámara cuando el LED no funciona correctamente o está tapado. Sin embargo, 20minutos apunta que estos intentos no han calmado los recelos: restaurantes, pubs y teatros han comenzado a prohibir el uso de estas gafas por temor a grabaciones no consentidas, e Instagram ha anunciado medidas para retirar este tipo de contenido, aunque otras investigaciones sugieren que los vídeos siguen circulando.

El medio estadounidense Futurism adelantó, además, que una futura versión de las gafas podría activar la cámara sin que el indicador luminoso se encienda, lo que anularía la principal salvaguarda de privacidad del dispositivo. A esto se suma un escándalo revelado a principios de 2026, cuando se descubrió que Meta enviaba clips de audio y vídeo —incluyendo datos bancarios, contenido sexual e imágenes de personas desnudas— a trabajadores externos para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, con escasas medidas de protección de datos.

La patente, no obstante, no equivale a un producto. Tal y como subrayan tanto Privacy Guides como 20minutos, presentar una solicitud no garantiza que la función llegue a comercializarse, especialmente porque la tecnología ni siquiera ha sido probada en fases internas. Sí evidencia, en cambio, una línea de investigación sostenida en el tiempo: la familia de patentes tiene su origen en octubre de 2019, con una solicitud publicada en 2023 y otra versión que recibió patente concedida en marzo de 2026. El propio documento está plagado de referencias a ajustes de privacidad y a los límites que la legislación impone al reconocimiento facial, lo que sugiere que Meta es consciente de la sensibilidad del asunto.

El contraste entre fuentes es limitado, pero existen matices. Privacy Guides adopta un tono más alarmista al describir el sistema como 'aún más espeluznante' y recordar los incidentes previos de filtraciones de datos. 20minutos, por su parte, contextualiza la noticia como una 'nueva información que vuelve a poner a Meta en el centro del debate' y enfatiza que se trata de una patente sin prueba de campo, aunque reconoce que la empresa lleva años explorando la idea.

Por ahora, la patente permanece en el terreno de lo hipotético, pero su existencia confirma que Meta continúa apostando por unas gafas que no solo capturan lo que el usuario decide grabar, sino que podrían aprender a decidir por sí mismas qué merece ser grabado y de quién. La próxima frontera del debate no será si estas gafas pueden grabar, sino si pueden hacerlo sin que nadie —ni el portador ni los demás— lo sepa.