La investigación del Guardian revela que Facebook ha permitido la circulación libre de desinformación médica peligrosa en grupos como Crunchy Moms, una comunidad de más de 490.000 miembros que promueve la desconfianza en las vacunas. Este fenómeno se ha intensificado tras el cambio de política de Meta en 2025, cuando Mark Zuckerberg redujo la moderación activa para evitar la censura, eliminando verificadores de hechos en Estados Unidos. Durante un brote de sarampión en Lancaster, Pensilvania, el sistema de IA de Facebook agrupó 589 respuestas que negaban la necesidad de vacunar, aunque la empresa no actuó sobre más de 50 reportes de violaciones de sus propias normas. Expertos en salud advierten que esta falta de supervisión pone en riesgo la seguridad de los niños, mientras que Meta afirma que su política permite discutir experiencias personales, aunque no responde a las preguntas específicas sobre la moderación en este grupo.
