Meta ha lanzado Muse, su nuevo agente de inteligencia artificial para consumidores, que ha alcanzado 600.000 usuarios activos diarios en Estados Unidos. Aunque la empresa afirma haber construido la herramienta desde cero, usuarios y analistas señalan similitudes significativas con OpenClaw, una plataforma de código abierto que popularizó los agentes de IA. Ambas utilizan nombres idénticos para archivos clave y comparten directrices de personalidad similares, lo que ha generado especulaciones de que Muse es un envoltorio de OpenClaw. Nat Friedman, de Meta, admitió que Muse está inspirado en el diseño de OpenClaw, pero negó que sea una copia directa, destacando que su objetivo es ofrecer una versión más segura y escalable.
OpenClaw, creada por Peter Steinberger, logró una rápida adopción al permitir la comunicación de agentes de IA a través de mensajería instantánea. Su éxito inspiró a grandes tecnológicas como OpenAI, Google y Apple a desarrollar sus propios agentes. Sin embargo, OpenClaw sufrió críticas por riesgos de seguridad, incluyendo malware en sus habilidades. En contraste, Meta asegura que Muse está diseñado para privacidad, almacenando datos en una máquina virtual aislada. No obstante, investigadores han identificado una vulnerabilidad de día cero que permite a atacantes tomar el control total del agente. Además, Muse permite a Meta acceder a los datos de los usuarios para entrenar modelos, una práctica que ha generado debate sobre la privacidad. Mientras tanto, Instinct, otra plataforma de agentes, también ha ganado tracción al permitir la integración con mensajería de Apple, aunque enfrenta críticas por sus términos de servicio amplios.
