Meta ha probado un sistema de reconocimiento facial desarrollado por Rank One Computing, una empresa de Denver que obtiene alrededor del 80 % de sus ingresos de clientes gubernamentales, entre ellos el Servicio de Marshals de EE UU y la NCIS de la Armada. Así lo revela una licencia de software obtenida por WIRED, vinculada a una versión de prueba de la aplicación Meta AI que da soporte a las gafas inteligentes Ray-Ban y Oakley.
La licencia, que sigue activa, autoriza el uso del algoritmo de Rank One —capaz de identificar rostros a un kilómetro de distancia, según la propia compañía— junto con su tecnología de detección de vida, y permite almacenar hasta 10 millones de plantillas faciales. Restos de código de la integración permanecieron en la app distribuida este mes a millones de usuarios, aunque inactivos. Meta eliminó todo el reconocimiento facial de la aplicación el 5 de junio, un día después de que WIRED destapara su sistema interno NameTag.
Rank One, fundada en 2015 por ingenieros del instituto Noblis y cotizada en Nasdaq desde febrero, está dirigida por exempleados del FBI y la CIA, y vende sus herramientas a departamentos de policía de todo el país a través de distribuidores como DataWorks Plus o LexisNexis. Pruebas del NIST muestran que su algoritmo presenta tasas de error dispares según el sexo y el país de origen. Meta declinó comentar la relación y su alcance.
