En el mercado alemán de fibra óptica, los competidores de Deutsche Telekom se mantienen a la cabeza en contratación de accesos, con 5,5 millones de abonados frente a 2,4 millones de la operadora con sede en Bonn, según el análisis de mercado del Institut der deutschen Wirtschaft (IW Köln) para el Bundesverband Breitbandkommunikation (Breko). En junio de 2026, el 62 % de las viviendas y locales contaba con fibra desplegada y el 29,8 % disponía ya de conexión al edificio, pero solo 7,9 millones de las 13,8 millones de unidades aproximadas con fibra disponible habían contratado efectivamente el servicio, una tasa de adopción similar a la del año anterior.
El Breko reclama al Gobierno la regulación legal del apagado de la red de cobre (VDSL) para dinamizar la migración. Su director, Stephan Albers, señala que en Schleswig-Holstein (94 %) y Hamburgo (92,5 %) la cobertura ya permite iniciar desconexiones ordenadas, mientras que en los estados federados más poblados —Renania del Norte-Westfalia, Baden-Württemberg y Baviera— el despliegue aún es incompleto. Una encuesta entre 128 operadores sitúa 2035 como horizonte realista para completar el apagado. Además, la inyección financiera del programa federal de fibra óptica acumula retraso: de 21.000 millones de euros previstos, se han desembolsado 7.400 millones.
