Según datos publicados el miércoles por el Centro Nacional de Estadísticas Educativas del Departamento de Educación de EE.UU., la proporción de adolescentes de 13 años que leen por diversión se ha reducido casi a la mitad desde 2012. Entre los niños de 9 años, la caída es de 16 puntos porcentuales en el mismo periodo. La encuesta, aplicada a más de 30.000 estudiantes, revela que quienes leen por placer tienden a obtener puntuaciones más altas en pruebas estandarizadas. Mientras tanto, el tiempo frente a pantallas ha aumentado: más de la mitad de los adolescentes de 12 a 17 años pasan cuatro horas o más al día en dispositivos. Matthew Soldner, comisionado interino del NCES, señaló que el declive no es solo un efecto de la pandemia, ya que comenzó en 2012, y llamó a investigar las causas. En respuesta, varios estados han invertido en programas de alfabetización temprana. Los resultados de 2025 muestran que las habilidades de lectura y matemáticas de niños y adolescentes han descendido desde 2012, y el hábito lector sigue erosionándose.
