El artículo explora la relación entre el trabajo y la pasión literaria, utilizando como ejemplo la vida de Herman Melville y la experiencia personal del autor, Ed Simon. Melville, después de alcanzar cierta fama como autor de obras como Moby-Dick, se dedicó durante 19 años a trabajar como inspector de aduanas, una labor mundana y poco valorada que contrastaba con su aspiración literaria. Recibió críticas duras y un salario modesto, pero encontró respeto entre sus compañeros de trabajo. Simon, por su parte, tras una experiencia frustrante como profesor adjunto, encontró empleo en el Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS), una experiencia que le recordó la situación de Melville.
El autor describe su trabajo en el USPS como un “bullshit job”, una tarea repetitiva y sin sentido que contrastaba con su formación académica y sus aspiraciones de escritor. A pesar de la monotonía y la gestión deficiente, Simon aprovechó su tiempo libre para continuar escribiendo, incluso recurriendo a métodos poco ortodoxos para evitar las restricciones de la computadora del gobierno. El artículo reflexiona sobre la realidad de la mayoría de los escritores, quienes a menudo deben equilibrar su vocación con la necesidad de un empleo para subsistir. Esta necesidad de un trabajo “normal” a menudo los aleja de su verdadera pasión, pero también puede proporcionar una perspectiva única sobre el mundo y la vida cotidiana, enriqueciendo su obra.
El texto destaca que, a pesar de la idealización romántica de la figura del escritor, la mayoría ha tenido que realizar trabajos diversos para mantenerse, desde exterminador de insectos (William S. Burroughs) hasta control de calidad de papas fritas (Octavia Butler). El artículo concluye que, aunque la vida del escritor puede ser difícil y a menudo implica compromisos, la capacidad de encontrar significado y propósito en el trabajo, incluso en los empleos más mundanos, es esencial para mantener la creatividad y la pasión por la escritura. La experiencia de Simon, al igual que la de Melville, subraya la importancia de la perseverancia y la capacidad de encontrar inspiración en los lugares más inesperados.
