El Gobierno de Giorgia Meloni ha aprobado definitivamente una reforma electoral en la Cámara de Diputados italiana, con 227 votos a favor y 164 en contra. Esta medida, conocida como 'Stabilicum' o 'Melonellum', introduce un nuevo sistema proporcional con premio de mayoría para los comicios de 2027, otorgando una bonificación de 70 escaños a la coalición gubernamental si supera el 42% de los votos. La ley elimina los distritos uninominales y obliga a las coaliciones a definir previamente a sus líderes, buscando así mayor estabilidad política y una mayoría holgada para gobernar sin depender de acuerdos externos. Aunque el Ejecutivo de Meloni es el más largo de la historia de Italia desde 1946, la reforma ha generado fuertes críticas por parte de la oposición de centroizquierda, que la acusa de diseñar mecanismos para perpetuar el poder de la ultraderecha y socavar el multipartidismo. El Tribunal Constitucional podría intervenir si considera inconstitucionales ciertos artículos, lo que obligaría a una deliberación judicial. Mientras tanto, la oposición enfrenta dificultades para formar una coalición unida, con el Partido Democrático y el Movimiento 5 Stelle sin alcanzar un pacto sobre el formato electoral. Los analistas señalan que, pese a la ventaja teórica para la coalición de Meloni, la irrupción de un perfil más a la derecha podría desequilibrar las fuerzas, mientras que la oposición podría beneficiarse si la coalición de Meloni no alcanza el umbral del 42%.
