La Administración de Bonneville (BPA), agencia federal estadounidense creada en 1938, levantó a partir de finales de los años treinta una extensa red de transporte eléctrico en alta tensión para distribuir la energía generada por las presas del río Columbia. La idea partió de J. D. Ross, primer administrador de la BPA, con el llamado BPA Master Grid, un anillo de líneas de 230 kV que conectaba las presas con ciudades como Portland, Seattle, Pasco, Yakima, Spokane o el valle de Willamette. En 1945 la red sumaba unas 3.000 millas de circuito y se convirtió en la primera red eléctrica regional integrada del país.
El artículo relata el contexto histórico: la rivalidad entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y el Bureau of Reclamation por controlar el desarrollo hidroeléctrico del Oeste, la apuesta del New Deal de Franklin D. Roosevelt por la energía hidráulica y la construcción de las presas Bonneville y Grand Coulee, esta última con una capacidad cercana a los 7 GW. La energía barata y abundante transformó la región, que albergó cerca de un tercio de la producción de aluminio de Estados Unidos hasta los años setenta e impulsó industrias aeroespaciales como Boeing.
El texto también señala la huella contemporánea de esa infraestructura: localidades como The Dalles, Boardman y Umatilla aparecen de forma desproporcionada en el mapa de centros de datos del país, y la región us-west-2 de AWS se beneficia de la energía de presas como Bonneville, The Dalles (1,8 GW), John Day (2,2 GW) o McNary (1,1 GW). Por último, el Master Grid es presentado como el precedente de los operadores independientes de sistema, los acuerdos de wheeling y el Western Interconnection, que conecta eléctricamente el oeste de EE. UU. y Canadá desde las Montañas Rocosas.
