Este artículo introductorio de la serie 'McMansions 101' ofrece una guía básica de arquitectura residencial destinada a identificar por qué ciertas casas suburbanas de gran tamaño —las llamadas McMansions— resultan visualmente disarmónicas. A lo largo del texto se explican cuatro principios clásicos de diseño de fachadas: masas y vacíos, equilibrio, proporción y ritmo.
El primer principio establece que toda fachada se compone de una masa primaria (el cuerpo principal) y masas secundarias (volúmenes añadidos como pórticos o entradas), separadas por vacíos (ventanas y puertas). Cuando las masas secundarias compiten en tamaño con la principal, o los vacíos son excesivos, la composición pierde coherencia. El segundo principio aborda el equilibrio: una casa bien diseñada presenta simetría o, al menos, una compensación asimétrica de pesos visuales, mientras que las McMansions suelen presentar líneas de simetría imposibles de trazar por la acumulación contradictoria de cubiertas y elementos.
La proporción exige una relación armónica entre las partes y el todo, idealmente siguiendo la regla de los tercios. Por último, el ritmo arquitectónico se apoya en los principios de Gestalt: proximidad, similitud y continuación, que organizan los elementos repetitivos y guían la mirada. Cuando se incumplen estos principios, las ventanas no guardan relación entre sí, los materiales se contradicen y el conjunto transmite desorden.
El autor aclara que estas reglas se aplican a la arquitectura clásica o tradicional, la habitual en la mayoría de viviendas, y no a la modernista o posmoderna canónica. La serie continuará con más criterios para distinguir una casa suburbana convencional de una McMansion.
