Matrox fue fundada en 1976 en Dorval (Quebec) por Lorne Trottier y Branko Matić, quienes combinaron sus apellidos para dar nombre a la compañía. Trottier, nacido en Montreal en 1948 e ingeniero electrónico formado en McGill, detectó un hueco en el mercado: la interfaz entre CPUs y salida de vídeo. Su primer producto, el MTX-1632 (Video RAM), ofrecía 512 bytes de memoria de vídeo y salida ASCII de 32x16 caracteres por 198 dólares. Presentado en la revista Electronics, generó 20.000 dólares en pedidos y convirtió a la recién nacida empresa en rentable desde el primer momento. En 1976 también lanzaron el MTX-256², un adaptador gráfico de 256x256 puntos con DMA que costaba 630 dólares, una fracción del precio de alternativas como el DEC GT-40, que superaba los 14.000 dólares. Tras asistir a la Personal Computer Festival de Atlantic City en agosto de 1976, Matrox orientó su siguiente producto, el ALT-256², al bus S-100, ofreciendo resolución 256x256, color, escala de grises y compatibilidad con estándares de TV europeos y estadounidenses por una fracción del coste de la competencia. El catálogo se amplió con el ALT-512 (512x256) y, en 1978, la empresa presumía de más de 10.000 instalaciones, incluyendo las pantallas de control de tierra de la misión Viking de la NASA. En 1979, Matrox se introdujo en Wall Street con la tarjeta Quad Video, capaz de controlar cuatro monitores. Bajo el estilo de gestión inspirado en Hewlett y Packard, Trottier implantó beneficios compartidos, guardería y un ambiente informal. En 1979 la plantilla ascendía a 50 personas y el crecimiento rondaba el 200% anual. Entre 1983 y 1985 presentaron el terminal gráfico GXT-1000, el controlador GXB-1000 (1000x1000) y el SX-900 (640x480, 256 colores, 20 MPíxeles/s, con Intel 80286 y NEC uPD7220), piezas clave en la evolución de Matrox hacia los gráficos profesionales.
