Steven Strogatz, profesor de la Universidad de Cornell y matemático, expresa su temor ante los recientes avances de la inteligencia artificial en su campo. La preocupación surge tras el anuncio de OpenAI, que afirmó haber resuelto un problema matemático de 90 años con un premio de un millón de dólares utilizando decenas de miles de agentes. Esta solución, que aún requiere verificación independiente, se basa en estrategias de los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa, pero el anuncio generó controversia al involucrar a Tristan Buckmaster y Levent Alpöge, quienes alegan que OpenAI se adelantó a su trabajo.
Strogatz describe la situación como una carrera de los laboratorios corporativos para captar titulares antes de sus ofertas públicas de venta. Recientemente, Anthropic informó que su modelo Claude demostró 29.500 teoremas pequeños al formalizar la demostración del Último Teorema de Fermat, un proyecto en el que matemáticos humanos llevaban años trabajando. Strogatz señala que, aunque la IA acelera los descubrimientos, su impacto en los expertos es incierto. Alex Townsend, colaborador de Strogatz, ha utilizado ChatGPT para resolver un problema de álgebra lineal numérica, pero admite sentirse amenazado al ver cómo la tecnología supera su destreza pico tras 15 años de investigación. Strogatz compara el momento actual con una película de terror, advirtiendo que en el futuro no será posible competir sin IA para la matemática de vanguardia, aunque reconoce que la IA también democratiza el acceso a la disciplina.
