Masayoshi Son, CEO de SoftBank, cerró el debate sobre una posible burbuja de la inteligencia artificial durante la conferencia anual de resultados del conglomerado japonés, celebrada el 24 de junio en Tokio. «Creo que decir que es una burbuja es una blasfemia contra la IA (...) Esto no es más que el principio. El potencial de la IA está por descubrirse», declaró ante los inversores. Aunque no descartó una caída puntual del mercado, auguró «muchos días dorados» incluso si el pinchazo se produjera.
La postura de Son encaja con la de otros líderes del sector como Jensen Huang, de Nvidia, y Satya Nadella, de Microsoft, que defienden que la IA vive la mayor construcción de infraestructura de la historia. El posicionamiento del japonés responde, en parte, a sus intereses: SoftBank es el mayor inversor de OpenAI, con compromisos superiores a 64.000 millones de dólares, tras inyectar 40.000 millones sólo en el último año. La apuesta dio resultados en el primer trimestre, con beneficios de 25.000 millones de dólares y una revalorización bursátil del 216% en 2025.
No obstante, varios directivos expresan su preocupación por la concentración de riesgo en OpenAI y por la estrecha relación entre Son y Sam Altman, en un contexto en el que Anthropic ya supera en valoración a la empresa creadora de ChatGPT. A esa inquietud se suma el dato de que el 54,9% de la población estadounidense se muestra «muy preocupada» por una burbuja tecnológica ligada a la IA, frente al 21,2% que no lo está. La inversión global en el sector ya supera el billón de dólares.
