Marruecos ha bautizado como 'Autopista Presidente Donald J. Trump' una vía de 1.055 kilómetros que conecta Tiznit, al sur de Rabat, con el Sáhara Occidental, incluyendo la ciudad de Dajla. El proyecto, presupuestado en cerca de 880 millones de euros, parte del desdoblamiento de una carretera nacional prevista desde 2015 y busca mejorar la conexión logística con el puerto de Dajla, que Rabat aspira a convertir en un hub atlántico capaz de competir con Canarias.
El anuncio no fue realizado por el rey Mohamed VI ni por el Gobierno marroquí, sino por el propio Donald Trump, que el domingo publicó en Truth Social un vídeo de casi cuatro minutos con imágenes aéreas de la infraestructura, banderas de ambos países y un repaso de la relación bilateral. '¡Qué gran honor! Espero recorrer algún día toda esta magnífica carretera', escribió el republicano.
La denominación tiene una clara carga geopolítica: la autopista une el territorio marroquí reconocido internacionalmente con El Aaiún y Dajla, principales núcleos del Sáhara Occidental, una zona que Marruecos considera propia y el Frente Polisario reclama como República Saharaui. Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en 2020, bajo el primer mandato de Trump, y a cambio Rabat firmó los Acuerdos de Abraham. Con motivo del Día del Trono marroquí, el secretario de Estado Marco Rubio reiteró el respaldo de Washington a la propuesta de autonomía de Marruecos como 'única base' para una solución al conflicto.
