El artículo de Nenad Medvidovic y Richard N. Taylor, publicado en IEEE Transactions on Software Engineering en enero de 2000, aborda la falta de consenso en la comunidad investigadora sobre qué es un lenguaje de descripción de arquitecturas (ADL), qué aspectos de una arquitectura deben modelarse y qué ADL resulta más adecuado para cada problema. Además, los autores señalan que rara vez se distingue entre los ADL y otros lenguajes como los de especificación formal, interconexión de módulos, simulación o programación. El trabajo propone una definición operativa de ADL basada en tres elementos obligatorios —componentes, conectores y sus configuraciones— a los que se suma un cuarto criterio práctico: el soporte de herramientas para el desarrollo y la evolución basadas en arquitectura.
Con esta definición, los autores diferencian los ADL de otras notaciones y aplican un marco de clasificación compacto a un conjunto representativo de lenguajes existentes: Aesop, ArTek, C2, Darwin, LILEANNA, MetaH, Rapide, SADL, UniCon, Weaves y Wright. Incluyen también el lenguaje de intercambio ACME para mostrar la frontera entre un ADL y un lenguaje de interoperabilidad. La comparación pone de relieve las fortalezas de cada propuesta —por ejemplo, la formalización con π-cálculo en Darwin o el compilador y las herramientas de refinamiento en SADL y UniCon— y, sobre todo, sus carencias. Como agenda futura, el artículo sugiere reforzar la integración entre notaciones, el soporte de herramientas y la cobertura de propiedades arquitectónicas que los lenguajes actuales tratan de forma desigual.
