Manuel Delgado, sociólogo y catedrático de la Universitat de Barcelona, ha publicado un nuevo libro titulado 'Todas las ciudades están poseídas' (Capitán Swing, 2026). En esta obra, el académico argumenta que el conflicto es un componente inevitable y vital de la vida urbana, en contraste con la planificación urbanística que busca la uniformidad y el control total. Delgado, quien se acaba de jubilar a los 70 años, critica la tendencia de los urbanistas a tratar la ciudad como un producto estético o funcional, ignorando la complejidad social y la espontaneidad que la definen. El sociólogo sostiene que las ciudades se alimentan de la desorden y la vida no regulada, y que la ausencia de conflicto las convierte en espacios vacíos o 'muertos', comparando la Ciudad del Vaticano como un ejemplo de ausencia de vida real. Además, Delgado critica políticas públicas como el Pla Endreça en Barcelona, que busca ordenar el espacio público y expulsar a la clase trabajadora, argumentando que la dignidad reside en la capacidad de la gente para no sentir vergüenza por su existencia. El autor defiende un poder estatal riguroso para regular aspectos económicos como el precio de la vivienda, pero aboga por la libertad de los ciudadanos para vivir sus vidas de manera vitalista y creativa en el espacio público.
