Manganin ha adoptado una arquitectura de seguimiento de incidencias basada en Git, priorizando la gestión local y la interoperabilidad con herramientas de línea de comandos. El sistema elimina la dependencia de bases de datos relacionales como Postgres, evitando el bloqueo de proveedor y simplificando la implementación. En lugar de almacenar los metadatos de las incidencias dentro del árbol de código fuente, el proyecto utiliza un repositorio hermano oculto para gestionar los datos de forma transparente como archivos de texto. Esta estructura permite que cada incidencia se identifique por su nombre de archivo, garantizando la unicidad sin necesidad de IDs incrementales automáticos. El diseño se centra en la usabilidad local: los usuarios pueden gestionar incidencias sin conexión a internet y sin instalar dependencias adicionales, integrándose con editores como Neovim y FZF. El enfoque técnico se basa en la creación de objetos Git (blobs) y la actualización de referencias para mantener la integridad de los datos, resolviendo así la complejidad de gestionar cambios frecuentes en el código fuente. Esta solución demuestra cómo adaptar Git a funciones no estándar de software, ofreciendo una alternativa más ligera y flexible que las soluciones basadas en SQL tradicionales.
