Magnific, la mayor empresa de IA española, ha presentado Magnific One, una herramienta diseñada para resolver la homogeneización visual que afecta a la generación de imágenes por inteligencia artificial. El CEO de la compañía, Joaquín Cuenca, argumenta que la proliferación de carteles y contenidos generados por IA ha creado una estética uniforme que carece de distinción, un fenómeno que la empresa denomina 'slop'.
La nueva plataforma se posiciona como una capa de 'dirección creativa' que modula la composición, el color y la óptica de las imágenes mediante criterios humanos y creativos, diferenciándose así de los modelos estándar. Cuenca señala que, tras 16 años de experiencia en el sector, la responsabilidad de la distinción estética recae ahora en la tecnología, no en el gusto subjetivo del usuario. Esta estrategia se alinea con la tendencia de otras grandes tecnológicas, como Meta y NVIDIA, que buscan definir su identidad corporativa a través de estándares estéticos específicos para competir en un mercado saturado.
El artículo contextualiza este movimiento dentro de la teoría de Pierre Bourdieu sobre la 'distinción', sugiriendo que el 'gusto' es una construcción social y una barrera de entrada para ciertas élites. En el futuro, se espera una bifurcación en el consumo: productos generados industrialmente por IA para el mercado masivo, y otros artesanales o boutique que prioricen la huella humana y la exclusividad estética.
