Madrigueras, un pueblo de casi 5.000 habitantes en Albacete, ha experimentado una inundación de magnitud histórica tras una tormenta que dejó 108 avisos de emergencia y causó la muerte de una persona de 102 años. El evento, ocurrido el pasado viernes, ha generado más de 90 rescatados y ha saturado los servicios de emergencia, con un aviso de alerta que llegó una hora y media después del inicio de la lluvia. La precipitación alcanzó los 142 litros por metro cuadrado en cuatro horas, un volumen equivalente a varios meses de lluvia normal en la zona.
El fenómeno se debe a la geografía local: Madrigueras está edificada sobre una hondonada natural que canaliza aguas de antiguas cañadas y arroyos estacionales, incluyendo ramales del río Valdemembra, afluente del Júcar. A diferencia de los grandes ríos, estos cauces pequeños responden en minutos a tormentas intensas, lo que impide la evacuación a tiempo. La cartografía oficial del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI) no cubre estas zonas de baja cuenca, lo que genera una percepción errónea de bajo riesgo. Aunque no se puede atribuir directamente al cambio climático, el contexto de un Mediterráneo más cálido y tormentas más intensas aumenta la probabilidad de estos episodios. Las autoridades y expertos señalan la necesidad de revisar los mapas de riesgo, mejorar los sistemas de alerta temprana y adaptar el urbanismo para gestionar la exposición a crecidas súbitas en zonas no cartografiadas.
