El Ayuntamiento de Madrid ha finalizado la excavación del túnel que conectará la M-30 con el entorno de las Cuatro Torres, en el paseo de la Castellana, una infraestructura de 675 metros de longitud que, según anunció el alcalde José Luis Martínez-Almeida, estará lista para la circulación de vehículos a partir de diciembre. El túnel será el más avanzado de los más de 40 kilómetros de galerías subterráneas con los que cuenta la capital, ya que incorporará un sistema basado en inteligencia artificial capaz de identificar vehículos, controlar la velocidad, detectar incidencias e infracciones y monitorizar las emisiones contaminantes en tiempo real.
La información recogida permitirá ajustar automáticamente la ventilación en función de la polución, optimizando la calidad del aire sin intervención manual. Además, la infraestructura dispondrá de salidas de emergencia mejoradas y cobertura wifi. El trazado tendrá tres carriles por sentido y unirá el paso inferior de la calle Sinesio Delgado con el Nudo Norte, junto al Hospital La Paz, conectando con la M-30, la M-607, la A-1 y la M-11. Se ha diseñado en dos niveles para preservar el arbolado existente.
Este verano arrancará la excavación del segundo nivel, que conectará la Castellana con el barrio de Begoña y con Madrid Nuevo Norte, conexión imprescindible para su puesta en servicio. En superficie avanza la construcción del Parque Castellana, una zona verde de 70.000 metros cuadrados con más de 1.500 árboles y una pérgola solar de 35 metros destinada a alimentar energéticamente el túnel.
