Madrid ha organizado el Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito del Jarama, conocido como Madring, tras 45 años de ausencia de la categoría en la ciudad. La iniciativa, impulsada por la Comunidad de Madrid, buscaba reactivar el interés por la Fórmula 1 en España, pero el trazado, construido en un barrio residencial, ha generado fuertes críticas por su diseño. El circuito es demasiado estrecho para los coches actuales y presenta rectas cortas y curvas lentas que impiden adelantar, lo que ha reducido la competitividad a un mínimo histórico. Solo se registraron cuatro adelantamientos en toda la carrera, frente a los 88 de Miami, lo que ha llevado a pilotos como Fernando Alonso y Max Verstappen a señalar la falta de puntos claros de maniobra. La organización ha confirmado que trabajará con la FIA para corregir el trazado antes de la temporada 2027. Además, el evento ha revelado fallos logísticos y de infraestructura, como gradas de arena incompletas y espacios sin terminar en la Pelouse, lo que ha generado quejas entre los asistentes y trabajadores. A pesar de la comodidad organizativa en las instalaciones de IFEMA, la falta de detalles pulidos y la experiencia de conducción aburrida han manchado la imagen del evento, obligando a los organizadores a priorizar la mejora del trazado para evitar convertirse en un 'meme' negativo.
