La Comunidad de Madrid ha anunciado la intención de desdoblar la M-501, una carretera de más de 70 kilómetros que atraviesa zonas de alta biodiversidad, con el objetivo de convertirla en una autovía. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la región, presentó este plan durante el debate de estado, citando el alto volumen de tráfico diario y la necesidad de impulsar la zona oeste de la comunidad. El presupuesto asignado para esta primera gran reforma en infraestructuras asciende a 416 millones de euros. La iniciativa surge tras el incendio de 2024, que arrasó 28.000 hectáreas en la zona de los Pantanos de San Juan, y busca mejorar la seguridad vial en un tramo de 20 kilómetros donde la carretera mantiene un solo carril por sentido.
Sin embargo, la propuesta ha generado una fuerte oposición de organizaciones ecologistas. Ecologistas en Acción y la Plataforma Ecologista Madrileña han calificado el proyecto como una "aberración" y una agresión a espacios protegidos, destacando la presencia de especies emblemáticas como el lince o el águila imperial. La justicia ha sido clave en el historial de este proyecto: en 2005, el desdoblamiento de 18 kilómetros se ejecutó a través de un expediente de "interés general" para evitar los informes ambientales, lo que llevó a tres reveses judiciales y a la intervención de la Comisión Europea, que en 2011 dictaminó que Madrid no cumplía sus compromisos medioambientales. A pesar de estos precedentes, la comunidad autónoma insiste en que la obra es necesaria para el desarrollo económico, aunque los informes ambientales previos a la primera intentona en 1998 y 2004 impidieron su aprobación inicial.
