El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una red de semáforos equipados con cámaras de visión artificial e inteligencia artificial que analizan en tiempo real la situación de la calle y adaptan los ciclos de verde y rojo en función del volumen de peatones, bicicletas y vehículos. El sistema, ya operativo en puntos como la calle Princesa, el Puente de Segovia, el Puente de San Isidro, la carretera de El Pardo a Fuencarral y el entorno del Estadio Metropolitano, sustituye los tiempos fijos por decisiones dinámicas tomadas por algoritmos.
En el caso de la carretera de El Pardo a Fuencarral, las cámaras detectan a un ciclista a unos 20 segundos del cruce y activan el verde sin necesidad de que se detenga a pulsar un botón. En la calle Princesa, una cámara con visión de 360 grados cuenta los peatones que cruzan y alarga el rojo para los vehículos si hay una gran afluencia, mejorando la seguridad. En el Estadio Metropolitano, el sistema amplía el tiempo de paso de los peatones de 25 a 80 segundos durante partidos y conciertos, uso que tras probarse con éxito se ha consolidado de forma permanente.
La tecnología también se prepara para el soterramiento de la A-5, donde leerá matrículas de ambulancias y vehículos de Calle 30 para priorizar sus accesos. Además, el Ayuntamiento utiliza estos dispositivos para clasificar el tráfico en zonas como Parque Ventas y la propia A-5, generando datos que servirán para planificar futuras medidas de movilidad.
