La Comunidad de Madrid ha reforzado este año su programa de campamentos «Modo Avión», dirigidos a adolescentes de 12 y 13 años, en los que el uso del smartphone está prohibido durante toda la estancia. Las actividades combinan deportes al aire libre —escalada, piragüismo, descenso de barrancos— con talleres de astronomía, orientación y supervivencia, además de excursiones y piscina, con el objetivo de fomentar la convivencia y la desconexión digital.
La iniciativa se enmarca en una tendencia creciente en España: otras administraciones y organizaciones ya promueven jornadas familiares sin pantallas y programas educativos en contacto con la naturaleza. Según estudios recientes, los adolescentes son especialmente vulnerables al uso problemático del smartphone, marcado por redes sociales, notificaciones constantes y algoritmos que capturan la atención. El debate ha pasado del tiempo frente a la pantalla al impacto de la hiperconectividad en el descanso, la concentración y las relaciones personales.
Los impulsores de estas propuestas no buscan rechazar la tecnología, sino aprender a utilizarla de forma más saludable, incorporando la capacidad de poner límites como parte de la alfabetización digital. Para los organizadores, saber desconectar unos días también forma parte de la educación digital y refleja un cambio de paradigma frente a décadas de integración tecnológica sin condición.
