macOS ahora ofrece a los usuarios una herramienta integrada llamada sandbox-exec para ejecutar aplicaciones en un entorno aislado y seguro. Esta utilidad de línea de comandos permite a los usuarios restringir el acceso de las aplicaciones a los recursos del sistema, limitando el daño potencial de código malicioso o comportamientos inesperados. sandbox-exec funciona creando un perfil de sandbox que define las reglas de acceso, y luego ejecutando la aplicación bajo esas restricciones. Los usuarios pueden elegir entre un enfoque de 'denegar por defecto' (más seguro, pero requiere configuración cuidadosa) o 'permitir por defecto' (más fácil de implementar, pero menos seguro). Ejemplos prácticos incluyen la creación de una terminal aislada que no puede acceder a la red o el uso de perfiles predefinidos del sistema. Aunque Apple fomenta el uso de App Sandbox para desarrolladores, sandbox-exec proporciona un control granular para usuarios avanzados y desarrolladores que buscan un entorno de pruebas más seguro. La herramienta requiere cierto conocimiento técnico para su configuración, pero ofrece una flexibilidad superior a las soluciones de seguridad basadas en interfaz gráfica.
