Apple ha lanzado el MacBook Neo, su primer portátil con un precio de partida de 599 dólares, buscando competir en el segmento de laptops de gama media y Chromebooks. Si bien el enfoque principal es la calidad de construcción y no el rendimiento extremo, un aspecto menos publicitado pero significativo es su diseño interno más modular y fácil de reparar en comparación con otros MacBooks modernos. La documentación oficial de Apple revela que el reemplazo de componentes, incluyendo la batería y el teclado, es más sencillo y requiere menos pasos y herramientas. Un cambio clave es que el teclado es ahora un componente separado, a diferencia de los modelos anteriores donde estaba integrado en la costosa “top case”. Esto podría resultar en reparaciones más económicas para empresas, escuelas y usuarios particulares, ya que el reemplazo de la “top case” en modelos como el MacBook Air M1 o el MacBook Pro 14” puede costar entre 220 y 440 dólares, dependiendo del modelo. La facilidad de reparación representa una diferencia notable en la estrategia de Apple, tradicionalmente conocida por dificultar las reparaciones de sus productos.
