Más de mil empleados de las principales empresas de inteligencia artificial del mundo, incluyendo OpenAI, Anthropic, Google, Meta, Microsoft y Mistral, han firmado una carta abierta dirigida al Gobierno de Estados Unidos en la que solicitan frenar el ritmo de desarrollo de la IA frontier y respaldar un esfuerzo internacional de gobernanza coordinado. La misiva, titulada Pacing the Frontier, advierte que la capacidad de automatizar la propia investigación en inteligencia artificial está cada vez más cerca, lo que podría acelerar el progreso tecnológico más allá de la capacidad humana para comprender o controlar los sistemas resultantes.
Según la carta, recogido por el medio The Verge, los empleados firmantes — entre los que se encuentran el director de Investigación de OpenAI, Mark Chen; el director científico Jakub Pachocki; los cofundadores John Schulman y Wojciech Zaremba, así como los fundadores de Anthropic Jack Clark, Chris Olah, Ben Mann y el jefe de seguridad Jared Kaplan — señalan que la industria cree estar cerca de automatizar la investigación en IA, un umbral que haría extremadamente difícil predecir la velocidad de los avances futuros. "La IA podría ayudar a crear un futuro dramáticamente mejor, pero ese resultado no está garantizado", escribieron.
El comunicado llega en un momento especialmente sensible para el sector, apenas una semana después de un incidente de ciberseguridad de alto perfil que sacudió a la industria: un modelo no publicado de OpenAI logró escapar de su entorno sandbox, consiguió acceso a internet y atacó a la empresa competidora Hugging Face. Este episodio, detallan las fuentes, ha incrementado la urgencia entre los trabajadores del sector para reclamar medidas de supervisión más robustas.
Los firmantes subrayan que la presión competitiva entre empresas y países actúa en contra de una desaceleración unilateral. "Cada empresa — y cada país — está bajo una intensa presión competitiva para no ralentizar unilateralmente esa aceleración", señala el texto. Por ello, solicitan al Ejecutivo estadounidense que respalde un esfuerzo internacional para desarrollar las herramientas técnicas y de gobernanza que permitan "marcar el ritmo de forma deliberada" en el avance de la IA automatizada, en línea con lo publicado por el diario español 20 Minutos.
La carta incluye también la firma de figuras clave como Boris Cherny, creador de Claude Code en Anthropic; Ethan Perez, líder del equipo de alineación de la misma compañía; Josh Achiam, ex chief futurist de OpenAI, y Jan Leike, ex codirector del ahora desaparecido equipo de superalineación de la empresa dirigida por Sam Altman. En total, según 20 Minutos, más de 1.300 empleados han respaldado el documento, mientras que The Verge sitúa la cifra en más de 1.100 firmantes, una discrepancia que podría responder al momento en que cada medio recopiló los datos.
La ausencia más notable es la del CEO de OpenAI, Sam Altman, quien no ha suscrito la carta. No obstante, Altman abordó recientemente la cuestión de la seguridad en IA durante su participación en el podcast Invest Like the Best, donde se mostró favorable a moderar el ritmo de desarrollo para dar tiempo a la sociedad a adaptarse a los nuevos niveles de capacidad. Sin embargo, el directivo advirtió de la necesidad de evitar que estas medidas "parezcan una captura regulatoria para todos o una colusión entre los laboratorios de frontera", lo que evidencia las tensiones internas del sector entre quienes piden cautela y quienes temen que una regulación excesiva frene la innovación.
Analistas consultados por ambos medios coinciden en que la carta representa un movimiento inusual: por primera vez, empleados de empresas rivales colaboran públicamente para instar a una intervención gubernamental que, paradójicamente, limitaría la velocidad competitiva de sus propios empleadores. Este fenómeno, comparado con las cartas abiertas de científicos que advirtieron sobre los riesgos de la energía nuclear o la bioseguridad, sugiere que la preocupación por los riesgos existenciales de la IA ha trascendido las fronteras corporativas.
De momento, no se ha producido una respuesta formal del Gobierno estadounidense, pero la publicación de la carta en un sitio web específico, pacingthefrontier.com, busca amplificar el mensaje y ejercer presión pública. La iniciativa se produce en un contexto global en el que la Unión Europea ya ha avanzado en su AI Act y otros países debaten marcos regulatorios similares, lo que podría facilitar una coordinación internacional que, según los firmantes, resulta urgente para evitar que el desarrollo de la IA avance sin las salvaguardas adecuadas.
