Más de un millón de personas han sido desplazadas en Líbano tras los recientes ataques israelíes y la ocupación del sur, lo que ha exacerbado la ya precaria situación humanitaria del país. Ante esta crisis, la ayuda internacional está fluyendo a través de plataformas fintech digitales en lugar de los canales tradicionales, permitiendo transferencias rápidas y directas a personas necesitadas. Las remesas desde el extranjero, que representan aproximadamente un tercio del PIB de Líbano, han aumentado significativamente, con un promedio del 11% en costos, y ahora se distribuyen a través de billeteras digitales como Whish Money, PayPal, Zelle y Venmo. Esta tendencia, impulsada por la desconfianza en el sistema bancario libanés y la necesidad de acceso inmediato a fondos, ha permitido a individuos y organizaciones recaudar y distribuir ayuda de manera informal, a menudo a través de redes sociales. Whish Money, inicialmente diseñada para digitalizar tarjetas de regalo, se ha convertido en una infraestructura financiera crucial, conectando a usuarios en Líbano con sistemas bancarios estadounidenses y facilitando transferencias peer-to-peer. Si bien estas transferencias están sujetas a controles anti-lavado de dinero, la falta de una regulación específica para la recaudación de fondos en línea crea una zona gris legal. La confianza en las instituciones tradicionales se ha erosionado, y las plataformas fintech están emergiendo como una alternativa vital para la asistencia humanitaria y la inclusión financiera.
