Lyzr, una startup neoyorquina de tres años de antigüedad dedicada a ayudar a empresas a construir agentes de inteligencia artificial, utilizó su propio producto, un agente bautizado como SivaClaw, para coordinar su ronda de inversión Serie B de 100 millones de dólares, alcanzada con una valoración aproximada de 500 millones. El sistema atendió preguntas de más de 130 inversores, redactó los memorandos de inversión y registró qué diapositivas captaron más la atención de los participantes, según informó Bloomberg.
La operación demuestra con un caso de uso directo la capacidad de la herramienta que la compañía vende a sus clientes. La empresa asegura haber captado 400 millones de dólares de interés por parte de fondos de capital riesgo de Silicon Valley, inversores de Oriente Medio y firmas del sector financiero, sin que sus fundadores tuvieran que desplazarse físicamente a la carretera Sand Hill para mantener las tradicionales reuniones cara a cara con potenciales inversores.
El episodio ilustra el actual momento del mercado de capital riesgo: el elevado apetito inversor por las apuestas en inteligencia artificial permite a startups con tracción conseguir rondas de nueve cifras sin apenas salir de la oficina.
