Lyft y Waymo han lanzado en Nashville (Tennessee) una integración que permite a los usuarios solicitar viajes sin conductor directamente desde la aplicación de Lyft, un hito para la plataforma, que hasta ahora solo había trabajado con socios autónomos menores. Waymo, que opera en 14 áreas metropolitanas de Estados Unidos, inició su servicio en la ciudad en abril a través de su propia app. La compañía Lyft defiende su modelo de "red híbrida", en el que conductores humanos y robotaxis convivirán durante años, pero reconoce que la transición transformará el trabajo de los cientos de miles de conductores que dependen de la plataforma en el país.
En un depósito provisional en Nashville, 72 empleados —la mitad exconductores de Lyft— limpian, preparan y posicionan los vehículos autónomos de Waymo; en octubre abrirá uno nuevo de 80.000 pies cuadrados. Jonathan Baines, conductor desde 2016, dirige ahora las operaciones de flota y asegura que prefiere la nueva labor. Lyft afirma que el 35% de su plantilla de Flexdrive procede de antiguos conductores y que la contratación seguirá siendo prioritaria a medida que los vehículos autónomos ganen peso. Waymo, por su parte, ha propuesto en Washington D.C. desviar parte de sus ingresos a un fondo de formación profesional para los conductores afectados por el cambio.
