Lucen es un compilador source-to-source y paralelizador automático de bucles para Python estándar, activado mediante pragmas en forma de comentarios. A diferencia de otros frameworks de paralelización, no exige reescribir el código: basta con envolver el bucle entre dos líneas (# LUCEN START y # LUCEN END) y llamar a lucen.activate() al iniciar el programa. La herramienta asume todo el trabajo pesado: workers, pools, serialización y sincronización desaparecen del código del usuario.
Su propuesta se sostiene sobre tres garantías reforzadas por construcción, no como aspiración. Primera, nunca produce un resultado incorrecto: los fragmentos escriben en bloques privados, auditados por disjointness al unirse y combinados en orden, preservando el orden de inserción de diccionarios y los bits exactos de operaciones en coma flotante; ante un conflicto de escritura, descarta el intento paralelo y vuelve a ejecutar el bucle de forma secuencial. Segunda, nunca resulta disruptivo: cualquier bucle que no pueda probar como seguro se ejecuta como Python secuencial, con un informe estructurado que explica el motivo. Tercera, nunca aplica paralelismo inútil: una puerta de rentabilidad, con preselección estática y sonda en tiempo real, rechaza bucles cuyo coste de despacho superaría el ahorro.
En pruebas internas, Lucen alcanza 3,8 veces más velocidad en 12 núcleos con CPython 3.14 en cargas CPU-bound. Funciona en CPython 3.9 a 3.14, en las variantes free-threaded 3.13t y 3.14t, en PyPy 3.11 y en GraalPy, con un núcleo nativo en Rust para compilaciones con GIL y un fallback puro en Python para el resto. La adopción es reversible: eliminar Lucen o desactivar los pragmas deja el programa ejecutándose como antes, ya que los pragmas son comentarios válidos para el intérprete.
