Los vendedores del Christmas Village y del mercado Made in Philadelphia, ubicados en los parques Dilworth y LOVE de Center City (Filadelfia), no podrán permitir que los visitantes entren en sus casetas durante la temporada navideña 2026. En su lugar, se instalarán mostradores de venta y otras barreras para cumplir con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA).
Según un correo electrónico enviado por Thomas Bauer, CEO de la organizadora German American Marketing, para que los compradores accedan a las casetas sería necesaria una rampa de 2,4 metros en cada puesto, una solución solo viable en algunas casetas más anchas. Como alternativa, la empresa decidió añadir mostradores, aunque Bauer reconoció que la medida no le satisface tras 32 meses de negociaciones con abogados, el Ayuntamiento y grupos de defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
En la edición de 2025 se utilizaron rampas temporales para usuarios de sillas de ruedas y andadores, pero Bauer señaló que ese sistema generaba quejas. Los vendedores pagan entre 8.500 y 16.500 dólares por caseta y temen una caída de ventas al perder la interacción directa con los clientes, ya que muchos contratos y pagos ya están formalizados y no pueden cancelar.
En octubre pasado, el Ayuntamiento celebró una audiencia para mejorar la accesibilidad en los eventos de la ciudad, donde Vicki Landers, fundadora de Disability Pride Pennsylvania, denunció las barreras del Christmas Village: suelo irregular, casetas inaccesibles, falta de recursos para personas con discapacidad visual y ausencia de baños adaptados. Cerca del 17% de los residentes de Filadelfia tiene algún tipo de discapacidad.
