Los tres retos tecnológicos casi imposibles que respaldan la OPV de SpaceX

Fuentes: The three hard-tech moonshots fueling SpaceX's unbelievable IPO

SpaceX saldrá a Bolsa el viernes con una colocación de 75.000 millones de dólares que, según fuentes, ha sido suscrita varias veces en exceso, con inversores institucionales pujando por bloques de 10.000 millones. El plan de negocio de la compañía se apoya en tres hitos de ingeniería casi imposibles: un cohete totalmente reutilizable, una fundición de chips estadounidense de nueva creación y un ritmo de fabricación de satélites sin precedentes.

Dos análisis recientes, uno de Morningstar y otro del profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York Aswath Damodaran, coinciden en que la valoración real de SpaceX es muy inferior a los 1,8 billones de dólares que manejan los bancos colocadores. Morningstar estima un valor razonable de unos 825.000 millones, mientras que Damodaran lo sitúa en 1,2 billones. La diferencia entre su valoración de 63 dólares por acción y el precio de salida de 135 se explica, según Morningstar, como una opción de compra sobre la capacidad de SpaceX para desplegar centros de datos orbitales al ritmo prometido por Elon Musk.

La arquitectura de Musk contempla alcanzar un gigavatio anual de computación orbital a finales de 2027, lo que exigiría producir 6.666 satélites al año, el doble del ritmo actual de Starlink, además de una gigafactoría de paneles solares y la fundición Terafab. Todo depende de que Starship consiga la reusabilidad rápida, todavía en fase de investigación tras la reciente fallida reentrada controlada del propulsor.