El cofundador de Microsoft, Bill Gates, ha compartido a lo largo de su carrera tres consejos prácticos para alcanzar una vida más feliz y exitosa, recogidos en su autobiografía 'Código fuente: Mis inicios'. El primero se centra en la importancia de formular las preguntas adecuadas antes de buscar soluciones. Gates aplica esta técnica desde su adolescencia y la usó en Microsoft; durante la pandemia de COVID-19 recurría a ella semanalmente. Su método parte de dos preguntas iniciales: ¿quién ha resuelto bien este problema antes? y ¿qué se puede aprender de su experiencia? Así evita reinventar la rueda y aprovecha soluciones ya probadas, sin necesidad de creatividad o recursos ilimitados.
El segundo principio gira en torno al control del tiempo. Gates reconoce que en los primeros años de Microsoft dedicaba jornadas extensas a programar y desarrollar productos. Un consejo de su amigo Warren Buffett le cambió la perspectiva: "la diferencia entre las personas exitosas y las personas realmente exitosas es que las personas realmente exitosas dicen no a casi todo". Gates aprendió a mantener agendas con huecos para pensar y priorizar, en lugar de saturar cada minuto con tareas.
El tercer consejo es la paciencia como motor de motivación. En sus inicios, Gates era un jefe controlador que incluso vigilaba el aparcamiento para saber quién trabajaba tarde. Con el tiempo comprendió que priorizar resultados y confiar en sus empleados mejoraba tanto la productividad como la relación con la plantilla. La clave, señala, consiste en trabajar de forma persistente y esperar la oportunidad adecuada para actuar.
