The Dial reúne en un número especial los "pecados literarios" confesados por siete de sus colaboradores: escritores que comparten sus malos hábitos y placeres ocultos a la hora de escribir y leer. La serie, publicada el 4 de agosto de 2026, invita a reflexionar sobre si, en un contexto que premia la conformidad, cierto desorden creativo puede ser una forma de individuación.
El escritor árabe Ahmed Naji relata su "cleptomanía literaria": desde los 13 años copia fragmentos —palabras, frases, párrafos— de otros autores, los memoriza hasta que se funden con su propia voz y reconoce una lista de "ladrones" en sus libros. Anna Juul confiesa que apenas utiliza puntos: escribe como habla, en un flujo continuo de comas y paréntesis que sus editores intentan frenar. El italiano Francesco Pacifico admite haber dejado de confiar a ciegas en la visión del autor y tirar el libro al suelo ante cualquier frase que le parezca impostada, aunque luego dedica semanas a releer las páginas que sí le seducen.
Karim Kattan, que escribe sobre todo en francés, defiende una narrativa opaca y lenta, opuesta al mandato de "mostrar sin contar": sus personajes se explican a sí mismos hasta agotar el fenómeno, porque la novela debe permitir la opacidad que la vida real no tolera. El texto recoge, en conjunto, una mirada irónica y autocrítica sobre los vicios —de forma, de estilo, de método— que dan vida a la literatura.
