Los salarios reales estadounidenses suffered?

Fuentes: Sticky Wage Norms and the Real Wage Cost of Unexpected Inflation

Un estudio basado en datos administrativos de nóminas de ADP analiza cómo evolucionaron los salarios en Estados Unidos entre 2016 y 2025 y por qué la inflación inesperada de 2021 a 2023 tuvo efectos persistentes sobre el poder adquisitivo. La muestra incluye aproximadamente 16 millones de trabajadores al mes y representa una parte amplia y representativa del mercado laboral estadounidense.

Los investigadores observan que la mayoría de las empresas aplica un aumento nominal anual único a la mayor parte de sus empleados. Durante el periodo inflacionario, esas normas de ajuste cambiaron poco, por lo que muchos salarios no siguieron el ritmo de los precios. Entre los trabajadores que permanecieron en la misma empresa durante los cuatro años transcurridos entre 2021 y 2024, el 43 % sufrió una caída del salario real, con una pérdida media aproximada del 9 % entre quienes quedaron rezagados.

El cambio de empleador permitió a algunos trabajadores evitar esa pérdida: sus salarios aumentaron casi en la misma proporción que la inflación, pero los cambios de empleo fueron demasiado poco frecuentes para proteger a la mayoría. En conjunto, el 37 % de todos los trabajadores experimentó un descenso del salario real durante el periodo de cuatro años. Indexar los aumentos habituales de las empresas uno a uno con la inflación habría reducido aproximadamente un 40 % el déficit acumulado frente a la tendencia anterior a la pandemia.

El estudio también compara el caso de Bélgica, donde los salarios se indexan automáticamente a la inflación. Sus conclusiones apuntan a que la indexación incompleta, y no la inflación por sí sola, ayuda a explicar la persistencia de la depresión de la confianza del consumidor estadounidense. El salario real mediano cayó un 4 % durante el episodio inflacionario y no recuperó el nivel de 2020 hasta finales de 2024. En diciembre de 2025 se situaba aproximadamente un 7 % por debajo de la trayectoria que habría seguido la tendencia de crecimiento real observada entre 2017 y 2019.