Los responsables de marketing son adictos a los datos defectuosos

Fuentes: Marketers are Addicted to Bad Data

La obsesión del marketing moderno por las métricas ha generado una dependencia de datos poco fiables. Tasas de clics, impresiones, conversiones, aperturas, ROAS, CPM, CPC y docenas de KPI más inundan los informes, pero la mayoría de los profesionales no entienden cómo se recopilan esos datos ni dónde fallan. El artículo enumera cinco problemas concretos: el 36% de los usuarios en el Reino Unido utiliza bloqueadores de anuncios, lo que invalida el seguimiento web basado en JavaScript; las tasas de apertura de correo electrónico solo registran peticiones al servidor, no lecturas reales; Facebook y otras plataformas publicitarias han facilitado métricas erróneas e incluso fueron multadas por ello; las audiencias disponibles en Google o Bing incluyen perfiles fraudulentos que no existen; y los exchanges de medios publicitarios engañan a los anunciantes con espacio no visto o inflado. Incluso quienes comprenden la mecánica carecen de formación estadística para analizar correctamente la información recopilada: cálculos de tamaño muestral, pruebas de chi-cuadrado o potencia estadística resultan opacos para la mayoría. El autor reconoce que los datos tangibles sirven para justificar el trabajo, pedir presupuesto y conservar el empleo, pero recuerda, citando a Bob Hoffman, que las marcas no se construyen solo con cifras. La solución pasa por desvincular el marketing de decisiones cortoplacistas y por liderazgo basado en criterio y experiencia, no en la apariencia de rigor cuantitativo. El texto cierra con una advertencia: la industria sigue atrapada en métricas que no significan lo que aparentan.