Los 26 pingüinos de Humboldt del parque de fauna silvestre Paradise Park, situado en Hayle (Cornualles, Reino Unido), han vuelto a incorporar sardinas locales a su dieta después de que un encuentro casual con el pescador Tom Lambourn permitiera sustituir el pescado importado por capturas británicas obtenidas a apenas 16 kilómetros de la instalación. El parque, que tradicionalmente alimentaba a sus aves con sardinas, recurría desde la jubilación de su antiguo proveedor a espadines congelados importados de los Países Bajos. La situación cambió cuando Lambourn, pescador local, visitó el parque y oyó a un cuidador comentar que los pingüinos adoraban las sardinas. El pescador se comprometió a suministrar entre dos y tres toneladas anuales de sardinas capturadas frente a la costa cornualesa. El nuevo menú ha tenido una acogida entusiasta entre los animales, incluida Spneb, una hembra de 38 años considerada el pingüino de Humboldt más viejo del mundo, que celebró su último cumpleaños con una ración de sardinas de Cornualles. David Woolcock, conservador de Paradise Park, calificó el acuerdo como un ejemplo de cómo una conversación trivial puede generar un cambio positivo. Por su parte, Gus Caslake, gerente de participación industrial de Seafish para el suroeste de Inglaterra y presidente de la Cornish Sardine Management Association, destacó que la iniciativa reduce el transporte de pescado a larga distancia y pone en valor la calidad de la sardina local. El parque ha instalado además un panel informativo junto al recinto de los pingüinos, elaborado en colaboración con los pescadores de sardina de Cornualles.
