Los paneles solares enchufables comienzan a venderse este jueves en comercios británicos como Argos, tras un cambio regulatorio del Gobierno del Reino Unido que legaliza su comercialización. Estos sistemas, mucho más baratos que los paneles de tejado, pueden instalarse sin electricista y están pensados para viviendas con espacio exterior, incluidos algunos balcones.
Según la empresa UKSOL, un kit de un panel cuesta 699 libras y el de dos paneles, 1.089 libras. El Gobierno prevé que los precios se estabilicen entre 400 y 600 libras a medida que crezca la competencia, y estima un ahorro anual de entre 70 y 110 libras en la factura eléctrica, dependiendo de la orientación y las horas de funcionamiento. Un emplazamiento sin sombras orientado al sur ofrece el mejor rendimiento, y los hogares que consumen electricidad durante el día son los más beneficiados, ya que la energía debe usarse al instante: el excedente revierte a la red sin compensación económica.
A diferencia de los paneles de tejado, estos dispositivos no necesitan la certificación MCS ni suelen acceder al Smart Export Guarantee. Cada equipo incorpora un microinversor que limita la producción a 800 vatios —suficiente para cubrir electrodomésticos en modo espera y aproximadamente una quinta parte del consumo doméstico medio cuando brilla el sol— y que se desconecta en milisegundos si se corta la corriente. Para su venta legal en Gran Bretaña deben superar el estándar G98 y figurar en el registro de la Energy Networks Association.
La organización Electrical Safety First recomienda adquirirlos solo en comercios establecidos y webs oficiales, evitar marketplaces de terceros y no conectarlos a regletas, alargadores ni adaptadores. También aconseja revisar la instalación eléctrica con un electricista certificado antes de comprar, especialmente en viviendas antiguas, y limitar el uso a un único dispositivo por hogar. Tras la instalación, el usuario dispone de 28 días para informar a su Distribution Network Operator.
