Los nuevos tranvías encargados por Euskotren para Bilbao y Vitoria, fabricados por la empresa vasca CAF, planteaban un problema técnico que impedía el cruce de dos unidades en algunos puntos de la red, como la intersección de la avenida Montevideo con la calle Gurtubay en Bilbao. Los conductores han confirmado que los convoyes no pueden cruzarse en ese punto porque se invadiría el espacio mínimo de seguridad entre ambos vehículos, de modo que, cuando se encuentran, uno de los maquinistas debe detenerse antes de tiempo para dejar pasar al contrario.
Un informe encargado por Euskal Trenbide Sarea (ETS) en septiembre del año pasado ya alertaba de esta incompatibilidad. El documento arrojaba que los nuevos modelos, de cinco módulos para Bilbao y siete para Vitoria, superan en 2,4 centímetros el gálibo dinámico —el margen que respeta las vibraciones y oscilaciones del vehículo en movimiento— necesario para cruzarse con garantías.
Además del cruce bilbaíno, los convoyes también registran problemas en Vitoria: en la estación junto al Parlamento Vasco el acceso en silla de ruedas quedaría comprometido, ya que las nuevas medidas interfieren con las dimensiones mínimas exigidas para la subida y bajada de estos pasajeros. La inversión prevista solo para las unidades de siete módulos superaba los 49 millones de euros. El caso recuerda al fiasco de los trenes de Renfe para Cantabria y Asturias en 2023, que no podían circular por los túneles por una descoordinación entre el gestor y el fabricante, en el que CAF también estuvo implicado.
