La industria móvil está abandonando el formato estrecho de 19,5:9, heredado de la ergonomía de la mano, para adoptar proporciones más anchas como 1,4:1 o 1,69:1. Esta transición, iniciada por Apple con el iPhone 5 en 2012 y consolidada en los últimos seis meses con el lanzamiento del iPhone Duo, el Samsung Galaxy Z Fold8, el Xiaomi 18 Fold y el Huawei Pura X View, responde a la necesidad de aprovechar mejor las pantallas para el consumo de vídeo y documentos, no por la comodidad del pulgar.
El cambio de paradigma se debe a que la bisagra de los plegables permite que el dispositivo abierto se adapte a la mirada del usuario, superando la limitación física de la mano. Sin embargo, esta tendencia genera una paradoja: los móviles más caros se ensanchan justo cuando las aplicaciones de consumo masivo, como TikTok o Reels, siguen utilizando formatos verticales estrechos (9:16), lo que provoca franjas laterales en las pantallas anchas. Mientras que Apple busca un formato atractivo para integrar sus apps con las de iPad, Samsung ya utiliza inteligencia artificial para reencuadrar vídeos en redes sociales, y Huawei apuesta por un formato ancho fijo en un dispositivo no plegable. El mercado está reaccionando con fuerza a estas novedades, especialmente al anuncio del iPhone Duo, que ha generado una alta demanda de stock, marcando el fin de la era de los smartphones estrechos.
